18 junio, 2021

Resultados y obras premiadas en el II Certamen de Poesía y Relato. CURSO 2018-2019

FALLO DEL II CERTAMEN LITERARIO DE MICRORRELATOS Y
POESÍA “BIBLIOTECA FERNANDO LEÓN LERDO DE TEJADA”.

Tomás Sánchez Rubio, coordinador de la Biblioteca.

Reunidos los miembros del Departamento de Lengua castellana y Literatura del
IES “Julio Verne” de Sevilla, habiendo sido convocados por Da Soledad Paredes
Bermudo, jefa del mismo, el miércoles 15 de mayo de 2019, cuando son las 12:45
de la mañana, se acuerda por mayoría absoluta la concesión de los premios -en
sus distintas categorías- del II CERTAMEN LITERARIO DE MICRORRELATOS
Y POESÍA, organizado por la Biblioteca “Fernando León Lerdo de Tejada” del
mencionado Centro.
Los ganadores, escogidos de entre un total de veintiséis participantes, son los
siguientes:

-Categoría A. Alumnos de 1o y 2o ESO.

Modalidad Poesía: Da Raquel Pérez Benítez, de 1o ESO C, por “El
explorador”.
Modalidad Relato: Da Raquel Pérez Benítez, de 1o ESO C, por “Vuelta a
clase”.

-Categoría B. Alumnos de 3o y 4o ESO.

Modalidad Poesía: Da Elena Ting Domínguez, de 4o ESO C, por “Una sola
mirada”.
Modalidad Relato: Da Candela Barcia Pozo, de 3o ESO D, por “Contra ti”.

-Categoría C. Alumnos de Bachillerato y Ciclos:

Modalidad Poesía: Da Alba Expósito Acevedo, de 1o Bachillerato A, por

“Amodio”.
Modalidad Relato: Da. Nerea Vicente Sobrado, de 2o Bachillerato B, por “La
anciana que tejía bajo un sauce”.

Tal como quedó reflejado en las bases del Certamen, hechas públicas el 21 de
enero de 2019, los premios, para cada categoría y modalidad, consistirán en una
tarjeta de la tienda FNAC valorada en 30 euros (seis en total), así como en el
correspondiente diploma acreditativo; de la misma manera, serán publicados en
la revista del Centro. La fecha de entrega se acuerda que tendrá lugar en el acto
de clausura del curso escolar, en junio de 2019.

En Sevilla, a 15 de mayo de 2019.

Profesores presentes:
Da. Soledad Paredes Bermudo.
Da. Rosario Cabrera Luna.
Da. Ana Ma Talaverón Ferrero.
Da. Myriam Torres Villar.
Da. María Isabel Ruiz Rivera.
D. Juan Peña Jiménez.
D. Tomás Sánchez Rubio

RELATOS Y POEMAS GANADORES DEL II CERTAMEN
LITERARIO DE MICRORRELATOS Y POESÍA “BIBLIOTECA

FERNANDO LEÓN LERDO DE TEJADA”

*Categoría A. Alumnos de 1o y 2o ESO.

A.1. Modalidad Poesía: Da Raquel Pérez Benítez, de 1o ESO C, por

El explorador

Entre el pelo de aquel ser
que se mueve, salta y grita,
a mí no se me podía ver,
porque, atrapado, luchaba por mi vida.

Aquella bestia, entre aullidos,
se quejaba de mi existencia,
mientras su madre, a la que he aborrecido,
me manejaba sin clemencia.

Ojalá hubiese tenido un caballo
para salir trotando sin gritarle “so”;
y ahora que he vuelto, no tengo ningún reparo
en decir que “peine” me llamo yo.

A.2. Modalidad Relato: Da Raquel Pérez Benítez, de 1o ESO C, por

Vuelta a clase

Entró a la clase tras un largo verano de vacaciones. Se sentó en su mesa de profesor, y,
observando todos los pupitres vacíos, se preguntó si sería alguien importante, si alguna vez, en
algún libro, se le recordaría por algo. Seguramente no. Sus asesinatos eran demasiado
perfectos para ser descubiertos.

Descubrió entonces el valor de la imperfección.

*Categoría B. Alumnos de 3o y 4o ESO.

B.1. Modalidad Poesía: Da Elena Ting Domínguez, de 4o ESO C, por

Una sola mirada

Su larga y ondulada cabellera es como un mar de margaritas, como el polen
de mil flores de primavera.
Su calmada mirada, como la mar en un cálido día de verano, o quizás
del color de un cielo despejado,
sin ninguna envidiosa nube que intente taparlo,

o mejor aún, del color de la fina y delicada línea que une a ambos, de un
horizonte infinito que te llama
para que navegues hacia lo más profundo y conozcas su final.
Ella no es Blancanieves,

sus labios no son rojos como el carmín o como
tres gotas de sangre derramadas
sobre la fría nieve de un helado día de invierno.
Definitivamente, no.

Sus claros labios no resaltan en su piel blanca como el todo y la nada.
Es más, nada en ella resalta, no es ahí donde reside su belleza.
Si estuvieses en un bullicioso lugar,
algo así como el corazón de la ciudad de Nueva York,

y pasaras la mirada por encima suya, no te llamaría la atención nada en ella, no volverías tu
mirada para verla de nuevo.
Sin embargo, en el caso de que no fuese así, en el
caso de que sí volvieras a mirarla
ya no podrías volver a apartarla de ella.

B.2. Modalidad Relato: Da Candela Barcia Pozo, de 3o ESO D, por

Contra ti

Me desperté de repente, y me sorprendiste. No te reconocía. No podía creer que fueses
tú. Habías cambiado tanto desde hacía simplemente un par de meses. Parecías
desconcertada, como si no supieses por donde seguía tu camino y hubieses tomado el
primero que viste. Parpadeé un par de veces para ver si seguía soñando, pero no era así,
yo estaba despierta. Y tú ahí. Tenía mil ganas de decirte todo lo que me enfurecía de ti.

Pero no pude, no me salían las palabras. Solo alcé mi puño, y con todo ese dolor, golpeé
aquel espejo. Vi como se caía al suelo mientras se rompía en cien pedazos y yo a pasos firmes
salía de la habitación, esta vez orgullosa de mí.

*Categoría C. Alumnos de Bachillerato y Ciclos.
C.1 Modalidad Poesía: Da Alba Expósito Acevedo, de 1o Bachillerato A, por

Amodio

Te enamoraste de mi miedo
y yo de tu fuerza.
Éramos la mezcla perfecta,
en el momento perfecto.
En mis días grises,
te tenía a mi lado.
Y Tu te hacías grande,
conmigo.

Éramos en yin y el yang.
La noche y el día.
El invierno y el maldito verano…
Pero ahora que soy de acero,
que nada me para y
que todo me llena.
Que mi sol, nuestro sol,
me sonríe y brilla más que nunca,
te vas.
Ahora, que tu miedo crece y
mi fuerza brota.
Ahora, maldita sea…
que estaba empezando a perder(me) el miedo…
Ahora cojo las riendas,
y digo que te vayas.
Vete lejos,
y hazme odiarte con fuerza.
Porque contigo, como con el amor;
O todo, o nada.

C.2 Modalidad Relato: Da. Nerea Vicente Sobrado, de 2o Bachillerato B, por

La anciana que tejía bajo un sauce

Una anciana pasaba los días tejiendo bajo un sauce. El árbol le daba sombra y, a
cambio, ella le contaba historias; pero, ese día fue diferente, pareció que se despedía de él.
—Mis hijos ya no vienen a visitarme —comenzó a decir sin dejar de tejer—. No veo a
mis nietos desde que eran unos niños de pañales, me he quedado sola, solo te tengo a ti —
acarició la corteza del árbol con dulzura y sonrió—. Sé que no puedes hablar y que quizá
tampoco puedas oírme, pero aun así te pido que por favor me recuerdes: eres lo único que me
queda.

La anciano se levanto y se fue siendo esa la última vez que habló con el sauce, pues

aquella noche sus agujas se quedaron huérfanas.
Tanto lloro el árbol, que sus ramas, lejos de secarse, permanecieron verdes para
honrar el color de la lana que tejía la anciana. Desde entonces, el árbol se llamo sauce y lo
apellidaron llorón…