16 mayo, 2022

Día de la mujer: Rosalind Franklin por David Lázaro Álvarez

ROSALIND FRANKLIN

En la vida de Rosalind Franklin (1920-1958) podemos encontrar el claro ejemplo de una mujer olvidada y despreciada por la historia de manera injusta, a pesar de sus valiosas aportaciones a la ciencia. Pero también encontramos en la figura de Rosalind todo un ejemplo de perseverancia y lucha por llevar a cabo nuestras metas, y es que esta química y cristalógrafa británica decidió desde una edad temprana dedicar su vida a la ciencia, a pesar de las dificultades y lo mal visto que estaba que las mujeres de la época se dedicaran a este campo. Incluso su padre, siendo científico, se opuso al principio a que estudiara ciencias, pero ella se mantuvo firme en su decisión. 

Rosalind Franklin se graduó en Ciencias Naturales por la Universidad de Cambridge en 1941, obteniendo una beca para iniciar el doctorado. Tras esto, en plena Segunda Guerra Mundial, trabajó investigando la composición química del carbón, principal fuente de combustible en la guerra. No obstante, al finalizar el conflicto, sus descubrimientos le sirvieron para defender su tesis doctoral. 

Poco después, en 1947, viajó a París, Francia, para trabajar en el Laboratorio Central de Servicios Químicos del Estado, donde aprendió y perfeccionó la técnica de difracción de Rayos X, utilizada para determinar la estructura atómica y molecular de un cristal, convirtiéndose en una experta en el tema. 

Pero fue en 1951, con su regreso a Inglaterra y su ingreso en el King’s College de Londres, cuando comenzó su estudio del ADN, con el que se daría una de las mayores injusticias en la historia de la ciencia. Fue ella quién consiguió fotografiar, tras adaptar y ajustar el precario equipo del que disponía, por primera vez un fragmento de ADN que mostraba claramente su estructura de doble hélice. Esto puede verse en la llamada ‘fotografía número 51’, la cual Maurice Wilkins, que no se llevaba demasiado bien con Rosalind, enseñó a Watson, que trabajaba con Crick para descifrar la estructura del ADN en esos momentos. Todo ello a espaldas de Franklin. 

En 1953 Watson y Crick publicaron en la revista Nature sus descubrimientos sobre la estructura de la doble hélice del ADN sin hacer mención o dar reconocimiento alguno al trabajo realizado por Franklin. 

Cuando ella se enteró, la tensión y el ambiente machista en el laboratorio hizo que Rosalind abandonara su puesto de trabajo y se trasladara a otro laboratorio, el Birbeck College, donde estudió los virus

Rosalind Franklin falleció en 1958 con tan solo 37 años a causa de un cáncer de ovarios diagnosticado dos años antes y provocado probablemente por su prolongada exposición a la radiación a lo largo de su vida profesional. 

Cabe destacar que en 1962, cuatro años después de la muerte de Franklin, Watson y Crick recibieron el Premio Nobel de medicina, que compartieron con Wilkins, por el «descubrimiento» de la estructura del ácido desoxirribonucleico (ADN).

David Lázaro Álvarez. 1ºBachillerato-A.